Los erizos de mar pueden encontrarse en todo el mundo. La mayoría
de las lesiones por erizos de mar se producen cuando las espinas se
rompen en la piel y causan una reacción tisular local. Sin tratamiento,
las espinas pueden migrar a tejidos más profundos y provocan una lesión
nodular granulomatosa, o pueden acuñarse en el hueso o sobre un nervio.
También puede haber dolor articular y muscular y dermatitis. Unos pocos
erizos de mar (p. ej., Globiferous pedicellariae) tienen mandíbulas calcáreas con órganos venenosos que le permiten al animal inyectar veneno, pero las lesiones son raras.
En general, el diagnóstico es evidente por los antecedentes. Una
descoloración azulada en el sitio de entrada puede ayudar a localizar la
espina. Las radiografías pueden ayudar cuando la localización no es
obvia durante el examen físico.
El tratamiento es la extracción inmediata. El vinagre disuelve
las espinas más superficiales; sumergir la herida en vinagre varias
veces al día o aplicar compresas de vinagre puede ser suficiente.
Sumergir la herida en agua tibia puede ayudar a aliviar el dolor. Rara
vez, debe realizarse una pequeña incisión para extraer la espina; es
preciso tener cuidado porque las espinas son muy frágiles. Una espina
que migra a un tejido más profundo puede requerir la extirpación. Una
vez eliminadas las espinas, el dolor puede continuar durante varios
días; el dolor más allá de 5 a 7 días debe disparar las sospechas de una
infección o de un cuerpo extraño retenido.
Las espinas de la especie G. pedicellariae se tratan lavando el área y aplicando bálsamos o ungüentos mentolados.
En
este artículo nos hemos tirado a la piscina para que puedas ver lo que
ocurre dentro del agua y tengas todas las referencias necesarias para
realizar la técnica de crol lo más correctamente posible.
Para nadar mejor es fundamental mejorar la técnica de tracción. Lo
complicado de mejorarla es que "no se ve" porque ocurre dentro del agua.
Sin embargo, si le echas un vistazo con nosotros, el crol deja de tener
secretos y seguro que lo verás más claro que el agua.
EL DESPLAZAMIENTO
- Intenta que el brazo de fuera del agua esté relajado en el punto más alto del recobro.
- Brazo totalmente estirado delante de la cabeza.
- Cabeza hacia abajo. Puedes mirar en diagonal hacia delante, pero no cambies la posición de la cabeza.
- Tronco totalmente alineado y girado hacia el brazo que tracciona.
EL AGARRE
- El brazo de fuera del agua entra en ella, primero
por los dedos y la mano, segundo muñeca, tercero antebrazo y por último,
el resto del brazo.
- El antebrazo y la mano se dirigen hacia abajo.
- Haz presión con la palma de la mano y el antebrazo.
- El codo permanece inmóvil.
FIN DEL AGARRE
- El otro brazo entra en el agua.
- El antebrazo y la mano que traccionan se colocan debajo del codo.
- El codo se coloca además a la altura del hombro.
- Continúa con la cabeza hacia abajo. Puedes mirar en diagonal hacia delante, pero no varíes la posición de la cabeza.
EL TIRÓN
- La palma de la mano mira siempre hacia atrás, aunque el brazo cambie de dirección.
- El otro brazo se mantiene aún estirado delante, favoreciendo el deslizamiento.
- El brazo tracciona hacia el cuerpo, sin variar su posición.
EL EMPUJE
- El codo se encuentra pegado al cuerpo.
- Mantén fija la muñeca para que la mano no pierda presión sobre el agua.
- La palma de la mano, orientada hacia atrás, se mueve directamente hacia atrás.
Las exposiciones prolongadas al sol o al calor pueden tener como
consecuencia, quemaduras solares, golpes de calor, insolaciones. Los
niños, los ancianos y las embarazadas son especialmente vulnerables.
Aprende a vivir el verano con seguridad.
Sol, playa, calor, baños, descanso son palabras íntimamente ligadas a
las vacaciones, pero las altas temperaturas, el cambio de los hábitos
alimenticios y las actividades que se realizan en estas épocas favorecen
la aparición de molestias y “accidentes” propios de las vacaciones. Por
eso, ahora que nos aproximamos al período estival, es conveniente
conocer aquellos riesgos que aumentan durante esta época, para así,
siguiendo unas básicas recomendaciones, evitar que unos días felices de
descanso y disfrute se puedan transformar en un “tormento”.
La mayoría de los “peligros” estivales están relacionados con
las altas temperaturas y la exposición a las radiaciones solares, aunque
hongos, gastroenteritis e insectos hacen también su “agosto” durante
este periodo. Quemaduras, intoxicaciones alimentarias, alergias,
insolaciones, picaduras de insectos o cortes de digestión son algunos de
los indeseados “compañeros de viaje” que pueden amenazar a nuestras
vacaciones. Unas sencillas medidas de prevención, o una reacción
adecuada y a tiempo, son fundamentales para mantenerlos a raya y poder
disfrutar de lleno del periodo estival.
Rayos solares
El sol es indiscutiblemente el astro rey, y en verano brilla más
tiempo y con más fuerza, trayendo buen tiempo y buen humor (la luz solar
es un antidepresivo natural) e invita a disfrutar de todo tipo de
actividades al aire libre (deportes, baños, excursiones, comidas,
viajes…).
Pero el sol puede ser también perjudicial, bien por el efecto directo de
sus rayos, bien indirectamente. Te contamos cómo sortear estos
peligros.
Hay dos tipos de rayos solares importantes desde el punto de vista de la
salud: los infrarrojos (IR), productores de calor, y los ultravioletas
(UV), que aunque no dan calor, producen fácilmente quemaduras solares,
ya que son radiaciones ionizantes que pueden provocar también
envejecimiento prematuro de la piel y cáncer cutáneo, así como cataratas
y opacidades de la córnea. Para defenderse de los rayos ultravioletas,
la piel produce un filtro extremadamente eficaz: un pigmento llamado
melanina. Pero sólo las personas de piel oscura tienen la suficiente
melanina para protegerse de los UV. Los demás debemos aplicarnos
productos con factor de protección (FP).
El FP sirve para calcular cuánto podemos prolongar la estancia al sol,
multiplicando el tiempo que tardamos en quemarnos por el número del FP.
Por ejemplo, si una persona aguanta 10 minutos y usa FP20: 10×20= 200
minutos, es decir 3h y 20′ sin quemarse.
El golpe de calor
Es la forma mas general, frecuente y peligrosa de todos los
accidentes causados por el calor y por la radiación solar; generalmente
ocurre en ambientes de elevada temperatura y humedad y no es necesaria
la exposición solar directa, ya que también puede ocurrir en lugares
cerrados, con ambiente caluroso y húmedo y en los que corra muy poco el
aire.
Con el fin de evitar los golpes de calor deben tomarse las siguientes medidas:
Comer moderadamente.
Aumentar la ingestión de líquidos aunque no se tenga sed.
Evitar bebidas alcohólicas y muy azucaradas.
Ducharse con agua templada o fresca.
Usar ropa ligera y holgada.
Descansar con frecuencia a la sombra.
Mantener la vivienda fresquita.
Evitar las aglomeraciones.
Exponerse al sol el mínimo tiempo posible.
Los niños y los ancianos son especialmente vulnerables.
La insolación
Suele producirse por la prolongada exposición al sol, debido a una
excesiva acumulación de calor en el organismo, sobre todo en las
personas que están poco habituadas a la luz solar y que se exponen a
ella en forma prolongada.
La insolación suele cursar con dolor de cabeza repentino,
aumento de la temperatura corporal, excitación o somnolencia, náuseas y
vómitos y trastornos visuales y, en casos severos, incluso pueden
presentarse trastornos respiratorios y pérdida de conocimiento.
Qué hacer. Lo primero que debe hacerse ante un caso de
insolación es disminuir la temperatura corporal y en casos graves acudir
inmediatamente al médico.
Quemadura solar
Se caracteriza por enrojecimiento de la piel e incluso ampollas, con
escozor intenso y dolor, que aparece pocas horas tras la exposición al
sol y alcanza su máximo a las 12-24 horas.
Qué hacer.Si hay ampollas (quemadura de segundo grado) o
si la quemadura es extensa, acudir al médico lo antes posible. En el
resto de casos, interrumpir la exposición al sol, aplicar cremas
hidratantes, beber agua y otras bebidas sin alcohol.
Prevención.
Comenzar a tomar el sol gradualmente.
Usar siempre cremas de protección solar (contra UVA y UVB) en todas
las zonas de la piel expuestas al sol, incluso en días nublados,
especialmente en la montaña y en la playa (también bajo la sombrilla),
así como en latitudes próximas a los polos.
Aplicarse la crema protectora media hora antes de exponerse al sol. Repetir la operación cada dos horas y tras cada baño.
Proteger los labios con producto labial con FP alto.
Proteger los ojos con gafas de sol polarizadas de buena calidad (consulta en tu óptica).
Proteger la cabeza con un gorro o sombrero.
Evitar la exposición alrededor del mediodía (12 a 16 h).
Evitar la exposición si se están tomando medicamentos fotosensibilizantes o fototóxicos (ver prospecto o consultar al médico).
Bajo el sol, evitar el uso de colonias, lociones… que contengan alcohol.
Tras el baño, ducharse con agua fresca y dulce y aplicarse una crema hidratante.
Beber agua o líquidos sin alcohol frecuentemente. Tomar frutas, ensaladas, gazpachos…
Niños
Especial precaución: nada de sol a los menores de tres años. Utilizar
productos con FP30, sin alcohol, resistentes al agua. Reaplicar
periódicamente de forma generosa. Protegerlos con ropa, gorras y gafas,
también en la sombra. Darles de beber mucha agua. Recordar que el daño
solar es acumulativo y que durante los primeros años las quemaduras del
sol pueden debilitar la piel para toda la vida.
Embarazadas
Usar pantalla solar con FP30 para evitar la aparición de manchas
oscuras en la piel de la cara, lo que se conoce como “cloasma” y que
puede tardar tiempo en desaparecer.
Una vez más, twitter ha resultado ser una magnífica herramienta
de educación sanitaria que nos permite enderezar viejos mitos y
creencias, algunas peligrosas, en temas de salud. Poder hacer medicina
de esta manera es una enorme suerte y no debemos desaprovecharla los
sanitarios.
Este fin de semana ha sido un episodio de pérdida de conocimiento por
parte de un jugador de fútbol famoso tras un un traumatismo
cráneo-encefálico (Torres, del Atleti). En décimas de segundos, sus
ansiosos compañeros estaban a su lado en el suelo intentado que “no se
tragara la lengua” y por el camino zarandeando su cabeza. A pesar de su
tremenda buena voluntad (tienen toda mi simpatía), su desconocimiento
puso en grave peligro la salud y hasta la vida del compañero
inconsciente. Si hubiera tenido una fractura vertebral (posible tras un
choque con caída así) podrían haberle seccionado la médula.
Desde entonces se ha vertido mucha tinta (una vez más) sobre la
importancia de no tragarse la lengua…..¡qué maldita obsesión! NO HAY
EXCUSA NINGUNA PARA METER A CIEGAS LA MANO EN LA BOCA DE ALGUIEN
INCONSCIENTE. La lengua no se traga, la lengua en ocasiones puede
obturar (casi siempre de forma parcial) la vía aérea. aun así, meter la
mano en la boca no es parte del manejo de ninguna persona inconsciente, y
esto incluye epilepsia y convulsiones.
Si la lengua obstruye parcialmente la faringe, no se produce una
parada cardiaca repentina, sino que esa persona empieza con un ronquido
llamativo. Si no ha recibido un golpe, lo único que hay que hacer es
ponerlo de lado y se soluciona solo, la lengua se retira de la vía aerea
hacia un lado por su propio peso. Pero si ha sufrido golpe, se puede
volver de lado pero siempre entre dos personas para mantener la cabeza
alineada con el cuerpo o alternativamente se puede empujar la mandíbula
hacia delante (con los dedos, empujas en los ángulos de la mandíbula,
unos tres dedos por debajo de las orejas)- ver dibujo
Es importante saber qué hacer en los primeros minutos de un accidente
de este tipo. Si se actúa mal, no se convierte uno en héroe sino en
asesino incidental y bien intencionado.
He resumido aquí qué se debería hacer en una situación así, mantener
la calma no es fácil así que tener una memoria de conceptos claros de
los que echar mano pueden resultar de ayuda.
Ah y cualquier médico que diga que hay que sacar la lengua a una
persona inconsciente debería revisar una guía cualquiera de Urgencias y
Emergencias.
Comenzamos este blog dando a conocer nuestro nuevos cursos para socorristas, los cuales ya estan abierto los plazos para las inscripciones. Los cursos serín intensivos y se impartiran en fines de semana.